miércoles, 25 de octubre de 2017

ELABORACIÓN DEL SISTEMA MUSCULAR HUMANO



 ACTIVIDAD EL SISTEMA MUSCULAR HUMANO

1-   Ingrese a la siguientes páginas y siga las instrucciones para elaborar el sistema muscular humano con cada uno de los músculos que lo componen, usted puede buscar imágenes imprimibles del sistema muscular humano e imprimirlas. Y guiarse para hacer su maqueta
2-   El trabajo debe ser entregado el día miércoles 20 de noviembre en clase, individualmente

3-   Escribe los nombres de cada músculo para que los coloque donde corresponde en su sistema muscular elaborado.

ELABORACIÓN DEL ESQUELETO HUMANO



ACTIVIDAD EL ESQUELETO HUMANO
1-   Ingrese a la siguiente página y siga las instrucciones para elaborar el esqueleto humano con cada uno de los 206 huesos que lo componen, usted puede buscar imágenes imprimibles del esqueleto e imprimirlas y calcarlas en el papel que desee y color que desee
2-   El trabajo debe ser entregado el día miércoles 15 de noviembre en clase individualmente

3-   Escribe los nombres de cada hueso para que los coloque donde corresponde en su esqueleto elaborado en papel.
4-  No le coloca base sino que lo reduce por las uniones sin destruirlo

martes, 24 de octubre de 2017

SENTIDO DE LA AUDICIÓN



COLEGIO ENRIQUE OLAYA HERRERA.     BOGOTÁ. 2017.
ÁREA: CIENCIAS NATURALES Y EDUCACIÓN AMBIENTAL        FECHA_____________
ASIGNATURA: BIOLOGÍA  OCTAVO     PROFESORA: CLARA ISABEL PEÑA PINEDA
NOMBRE DEL ESTUDIANTE___________________________________________                            
GUÍA:  SENTIDO DE LA AUDICIÓN
INDICADORES DE LOGRO
1    CONOCER  LAS PARTES QUE COMPONEN EL SENTIDO DE LA AUDICIÓN
2    IDENTIFICAR LAS ESTRUCTURAS Y FUNCIONES QUE COMPONEN EL SENTIDO DE LA AUDICIÓN
3    UBICAR CADA UNA DE LAS PARTES DELSENTIS¿DO DE LA AUDICIÓN
SENTIDO DE LA AUDICIÓN
El sistema auditivo es el conjunto de órganos que hacen posible el sentido del oído en un ser vivo, es decir, lo facultan para ser sensible a los sonidos. La función de nuestro sistema auditivo es, esencialmente, transformar las variaciones de presión originadas por la propagación de las ondas sonoras en el aire en impulsos eléctricos (variaciones de potencial), información que los nervios acústicos transmiten a nuestro cerebro para la asignación de significados.
La audición es el sentido que le permite a los órganos captar el sonido del ambiente (el oído nos permite percibir los sonidos, su volumen, tono, timbre y la dirección de la que provienen.)
El oído es un órgano del cuerpo humano muy sensible y avanzado. La función del oído es transmitir los sonidos al cerebro a través de sus distintas partes: el oído externo, el oído medio y el oído interno.
La tarea principal es por tanto detectar, analizar los ruidos mediante el proceso de transducción transmitir y convertir los sonidos en impulsos eléctricos. Otra función importante es  mantener nuestro sentido del equilibrio.
El sonido es el conjunto de ondas mecánicas de diversas amplitudes y frecuencias que se propagan por el aire. Los animales han desarrollado estructuras que permiten captar diferentes ondas sonoras.
Las ondas sonoras viajan desde el oído externo y a través del conducto auditivo, haciendo que el tímpano vibre. A su vez, esto hace que los tres huesecillos, conocidos como martillo, yunque y estribo del oído medio se muevan. Estas vibraciones pasan a través de la ventana oval al fluido de la cóclea del oído interno, estimulando miles de pequeñas células ciliadas.  Estas vibraciones pasan a través del fluido de la cóclea del oído interno estimulando miles de pequeñas células ciliadas. Como resultado estas vibraciones se trasforman en impulsos eléctricos que el cerebro percibe como sonido.
Podemos dividir el sistema auditivo en:
Sistema auditivo periférico. El sistema auditivo periférico cumple funciones en la percepción del sonido, esencialmente la transformación de las variaciones de presión sonora que llegan al tímpano en impulsos eléctricos (o electroquímicos), pero también desempeña una función importante en nuestro sentido de equilibrio.
Sistema auditivo central.
El proceso de la audición implica que se conjuguen dos tipos de procesos:
Fisiológicos: se capta el sonido y se envía al cerebro. Los órganos que participan en esta parte del proceso conforman el sistema auditivo periférico.
Psicológicos: interpretan estos sonidos, los reconocen y los dotan de significado. Los órganos que permiten esta percepción del sonido conforman el llamado sistema auditivo central.
PARTES DEL SENTIDO DE LA AUDICION: puede dividirse en tres partes principales: El oído externo
El oído medio, El oído interno
OIDO EXTERNO: El oído externo es la parte exterior del oído que recoge las ondas sonoras y las dirige al interior del oído
PABELLÓN AUDITIVO U OREJA: Es el órgano receptor, La única parte visible del oído es el pabellón auditivo o auricular (la oreja), que tiene una forma helicoidal muy particular formado casi completamente por cartílago, cubierto por piel y adherido al cráneo, con forma de embudo, de unos 2,5 centímetros de longitud, tiene en su entrada pelos cortos y gruesos; en su interior, glándulas sebáceas –grasa– y ceruminosas –cerumen–, y al final, una tensa membrana llamada tímpano, donde llegan las ondas, haciéndola vibrar.
El pabellón auditivo funciona como una especie de embudo que ayuda a dirigir el sonido hacia el interior del oído. Sin la presencia de este embudo las ondas sonoras tomarían una ruta directa hacia el conducto auditivo. Esto haría que el proceso de audición fuera difícil e ineficaz ya que gran parte del sonido se perdería y sería más difícil escuchar y comprender los sonidos.
El pabellón auditivo es imprescindible debido a la diferencia de presión que existe en el interior y exterior del oído. La resistencia del aire es mayor en el interior que en el exterior del oído porque el aire del interior se encuentra comprimido, y por ello, a mayor presión.
EL CONDUCTO AUDITIVO
Una vez que las ondas sonoras han superado el pabellón auditivo, se desplazan de dos a tres centímetros dentro del conducto auditivo antes de golpear el tímpano, también conocido como membrana timpánica. La función del conducto auditivo es transmitir los sonidos que capta el pabellón auditivo al tímpano.
EL TÍMPANO
El tímpano (o membrana timpánica) es una membrana que se encuentra situada al final de conducto auditivo y señala el inicio del oído medio. El tímpano es un órgano muy sensible y vibra al percibir las ondas sonoras. Para proteger al tímpano, el conducto auditivo se curva ligeramente haciendo más difícil que por ejemplo, los insectos puedan alcanzarlo. Al mismo tiempo, la cera del oído (cerumen) del conducto auditivo ayuda a mantener fuera del oído las materias no deseadas, como el polvo, la suciedad y los insectos.
El conducto auditivo, además de proteger el tímpano, actúa como un audífono natural que amplifica automáticamente los sonidos bajos y menos penetrantes de la voz humana. De este modo, el oído compensa parte de la debilidad de la voz humana, y hace más fácil oír y comprender una conversación normal.
Para que las ondas sonoras penetren en el oído de la mejor forma posible, la resistencia del aire no debe ser demasiado alta. El pabellón auditivo es esencial para ayudar a vencer la diferencia de presión en el interior y exterior del oído. El pabellón auditivo funciona como un vínculo intermedio que hace que esta transición sea más suave y menos brutal, permitiendo que penetren mayor cantidad de sonidos en el conducto auditivo (meatus).
Las vibraciones se transmiten a través del oído medio por una cadena de huesecillos: el martillo, el yunque y el estribo. Al mismo tiempo, originan ondas en el líquido del oído interno. Esos estímulos llegan al cerebro a través los nervios auditivos superiores.
Los oídos, que se encuentran parcialmente alojados en el hueso temporal del cráneo, son los órganos de la audición y el equilibrio. Nos permiten percibir los sonidos y el movimiento gracias a la estimulación de receptores especializados llamados células ciliadas, que reaccionan o responden ante las ondas sonoras transmitidas por el aire y el movimiento de la cabeza.
Las fibras nerviosas que provienen de la vía auditiva y las estructuras del equilibrio forman el nervio vestibulococlear, que lleva los impulsos nerviosos al cerebro para su interpretación.
OIDO MEDIO: El oído medio es la parte del oído entre el tímpano y la ventana oval. El oído medio trasmite los sonidos del oído externo al oído interno y está compuesto por tres diminutos huesos: martillo, yunque y estribo, por la ventana oval, la ventana redonda y la trompa de Eustaquio.
LOS HUESECILLOS DEL OÍDO MEDIO
El tímpano es muy fino, mide aproximadamente de 8 a 10 mm de diámetro y se estira por medio de pequeños músculos.
Las vibraciones se trasmiten al interior del oído a través de los tres huesos situados en el oído medio: martillo, yunque y estribo. Estos tres huesos forman una especie de puente, y el estribo, el último hueso donde llega el sonido, está conectado con la ventana oval.
LA VENTANA OVAL
La ventana oval es una membrana que recubre la entrada a la cóclea en el oído interno. Cuando el tímpano vibra, las ondas sonoras pasan por el martillo y el yunque hacia el estribo y posteriormente hacia la ventana oval.
Cuando las ondas sonoras se transmiten desde el tímpano a la ventana oval, el oído medio funciona como un transformador acústico, amplificando las ondas sonoras antes de que lleguen al oído interno. La presión de las ondas sonoras es unas 20 veces mayor en la ventana oval que en el tímpano. La presión se aumenta debido a la diferencia de tamaño entre la superficie relativamente grande del tímpano y la superficie menor de la ventana oval. El mismo principio se aplica cuando una persona que lleva un zapato con tacón de aguja nos pisa. La pequeña superficie del tacón causa mucho más dolor que un zapato plano con una superficie mayor.
LA VENTANA REDONDA
La ventana redonda situada en el oído medio vibra en sentido contrario a las vibraciones que entran a la cóclea a través de la ventana oval, lo que produce que el fluido de la cóclea se mueva.
LA TROMPA DE EUSTAQUIO
La trompa de Eustaquio se encuentra también en el oído medio, y conecta el oído con la última parte del paladar. La función de la trompa de Eustaquio es igualar la presión de la atmósfera a ambos lados del tímpano, y asegurar que esta presión no aumenta dentro del oído. El tubo se abre cuando tragamos, igualando la presión del aire en el interior y exterior del oído.
La trompa de Eustaquio, canal de unos 4 cm. de largo que conecta el oído medio con lo alto de la garganta, y cuya función es equilibrar la presión a ambos lados del tímpano. A cada movimiento de deglución, se abre la trompa y deja pasar aire al oído medio. Es por esto, que cuando sentimos los oídos tapados, al tragar se nos destapan.
En la mayoría de los casos la presión se iguala automáticamente, pero a veces no ocurre así, y puede ser necesario realizar la operación de tragado de forma enérgica. La acción de tragado forzará a abrirse al tubo que conecta el paladar con el oído, igualando así la presión.
La acumulación de presión en el oído puede darse en situaciones en las que la presión en el interior del tímpano es diferente de la presión en su exterior. Si la presión no se iguala, se acumulará en el tímpano impidiendo que éste vibre adecuadamente. La vibración limitada hará que se reduzca ligeramente la capacidad de audición. Una gran diferencia de presión provocará malestar e incluso un ligero dolor. La acumulación de presión en el oído a menudo se da en situaciones en las que la presión es cambiante, por ejemplo, cuando volamos o conducimos en zonas montañosas.
OIDO INTERNO 
El oído interno es la parte más interna del oído, formado por la cóclea, el órgano del equilibrio y el nervio auditivo. A continuación podrá obtener más información sobre la anatomía del oído interno, cómo funciona y las partes que lo componen. Llamado también laberinto, está compuesto por un complejo sistema de canales membranosos con un revestimiento óseo. En esta zona profunda del oído están el centro auditivo, ubicado en el “caracol”, y el control del equilibrio, que depende de las estructuras situadas en el vestíbulo y en los “canales semicirculares”.

Una vez que las vibraciones del tímpano se han transmitido a la ventana oval, las ondas sonoras continúan su camino hacia el oído interno.
El oído interno es una intrincada zona de tubos y conductos, conocido como laberinto. En el laberinto puede encontrarse el vestíbulo y la cóclea.
LA CÓCLEA: En la cóclea o caracol, las ondas sonoras se transforman en impulsos eléctricos que se envían al cerebro. El cerebro traduce esos impulsos en sonidos que podemos reconocer y entender.
La cóclea parece la concha de un caracol o una manguera enrollada. La cóclea se encuentra llena de un fluido llamado peri-linfa y contiene dos membranas colocadas muy cerca una de la otra. Estas membranas forman una especie de pared de separación en la cóclea. Sin embargo, para que el fluido se mueva libremente en la cóclea de un lado al otro de la pared de separación, la pared dispone de un pequeño orificio (helicotrema). Este orificio es necesario, ya que garantiza que las vibraciones de la ventana oval se transmitan a todo el fluido que se halla en la cóclea.
Cuando el fluido se mueve en el interior de la cóclea, miles de microscópicas fibras pilosas que están en el interior de la pared de separación se ponen a su vez en movimiento. Existen aproximadamente 24.000 de estas fibras pilosas, dispuestas en 4 largas filas.
Todas las fibras pilosas están conectadas al nervio auditivo y, dependiendo de la naturaleza de los movimientos en el fluido coclear, se ponen en movimiento diferentes tipos de fibras pilosas.
NERVIO AUDITIVO
¿Qué es el nervio auditivo? El nervio auditivo consta de una serie de fibras nerviosas que trasmiten información entre la cóclea  del oído interno y el cerebro.  Su función es trasmitir las señales del oído interno al cerebro.
Las células ciliadas situadas en la cóclea están conectadas entre sí con el nervio auditivo y, dependiendo de la naturaleza de las vibraciones del fluido coclear, se ponen en movimiento distintas fibras nerviosas.
Cuando estas fibras se mueven, envían señales eléctricas al nervio auditivo que está conectado con el centro auditivo del cerebro. Los impulsos eléctricos se traducen en el cerebro en sonidos que podemos reconocer y entender. Como consecuencia, estas fibras pilosas son esenciales para nuestra capacidad de audición. Si estas fibras resultaran dañadas, entonces la capacidad auditiva de la que disponemos se vería deteriorada.
EL VESTÍBULO: ÓRGANO DEL EQUILIBRIO
El vestíbulo es otra parte importante del oído interno. Es el órgano del equilibrio. La función del vestíbulo es registrar los movimientos corporales para ser capaces de mantener el equilibrio.

El vestíbulo consta de tres conductos con forma de anillo, orientados en tres planos diferentes. Los tres conductos están llenos de fluido que se mueve conforme a los movimientos del propio cuerpo. Además del fluido, estos conductos también contienen miles de fibras pilosas que reaccionan al movimiento del fluido, enviando pequeños impulsos al cerebro. El cerebro los decodifica y utiliza para ayudar al cuerpo a mantener el equilibrio.












domingo, 22 de octubre de 2017

SENTIDO DEL OLFATO



COLEGIO ENRIQUE OLAYA HERRERA.     BOGOTÁ. 2017.
ÁREA: CIENCIAS NATURALES Y EDUCACIÓN AMBIENTAL        FECHA_____________
ASIGNATURA: BIOLOGÍA  OCTAVO     PROFESORA: CLARA ISABEL PEÑA PINEDA
NOMBRE DEL ESTUDIANTE___________________________________________                            
GUÍA:  SENTIDO DEL OLFATO
INDICADORES DE LOGRO
1    CONOCER CADA UNA DE LAS PARTES DEL SENTIDO DEL OLFATO
2    IDENTIFICAR LAS PARTES QUE COMPONEN EL SENTIDO DEL OLFATO Y SUS FUNCIONES
3    UBICAR CADA UNA DE LAS PARTES DEL SENTIDO DEL OLFATO

SENTIDO DEL OLFATO
El sentido del olfato es el medio por el cual se puede percibir y procesar los olores que rodean a los seres humanos.
Este sentido se encuentra en la nariz, órgano que lo acoge, por medio de sus partes, principalmente las fosas nasales que son las cavidades por donde puede entrar los olores a la nariz. El sentido del olfato es necesario en la vida de los seres humanos incluyendo los animales, ya que este nos  provee la posibilidad de identificar sustancias, objetos y otros elementos alrededor de una persona.
El sentido del olfato se da gracias a las células olfativas, que como su nombre lo indican son las que permiten oler. Las células olfativas trasladan informaciones al cerebro por medio del bulbo olfatorio, lo que permite las distinciones de los olores. Los seres humanos pueden distinguir más de 10 mil esencias o aromas diferentes.
PARTES DEL SENTIDO DEL OLFATO
LA NARIZ: La nariz es el órgano que acoge el sentido del olfato, es decir es la estructura que permite desarrollar uno de los cinco sentidos de los humanos. Sin la escrutara ósea de la nariz, no sería posible la fácil trasmisión de olor al cerebro. La nariz es el receptor de los olores. La parte interna de la nariz está formada por dos paredes: la pituitaria amarilla y la pituitaria roja o rosada.
La parte interna de la nariz está formada por dos paredes: la pituitaria amarilla y la pituitaria roja o rosada. En la amarilla u olfatoria se encuentran los receptores del olfato, que envían toda la información al bulbo olfatorio, que es donde se recepciona el estímulo, transformándolo en impulso nervioso.
La pituitaria roja o respiratoria, llena de vasos sanguíneos, ayuda a regular la temperatura del aire que entra y sale de los pulmones, entibiándolo.
Es importante saber que para que un cuerpo tenga olor es necesario que sea volátil; es decir, que emita pequeñas partículas químicas que se disuelvan en la mucosidad de la pituitaria. La intensidad de los olores depende de la mayor o menor cantidad de partículas volátiles emitidas. Los cuerpos provistos de olor se llaman odoríferos, y los que no lo tienen, inodoros.
Cuando las sustancias olorosas –moléculas de olor– entran en la nariz, se disuelven en la mucosidad nasal, activando las terminaciones nerviosas de los cilios de las células receptoras, que generan un impulso. Este viaja a través de las fibras nerviosas –que son alrededor de 50 millones en cada fosa nasal–, pasando por agujeros del hueso etmoides, en el bulbo olfativo, donde se conectan con los nervios olfatorios que transportan la información al lóbulo temporal del cerebro.
FOSAS NASALES Las dos cavidades que tiene la nariz son las que permiten que el olor entre a éste órgano. Al entrar a la nariz las células olfativas y/o receptoras que se encuentran al terminar el conducto nasal pasan al bulbo olfatorio. Cada fosa se divide en dos partes: la anterior o vestíbulo, cubierta por una membrana mucosa llamada epitelio olfativo, y la posterior, recubierta por la mucosa nasal, que es donde se encuentran los receptores olfativos que nos permiten captar los distintos olores. Cada célula receptora termina en pequeños pelitos, desde seis a 20, llamados cilios. Estos están conectados a columnas de células que sirven de soporte a los receptores del olfato.
TERMINACIONES NERVIOSAS: Las terminaciones nerviosas están ubicadas antes de llegar al bulbo olfatorio, es decir, esta condensan las sensaciones de olores que llegan a través de las nasales, antes de llegar al bulbo.
Nervio olfativo: Es el nervio que posibilita oler los aromas.  La función de este nervio es hacer que las otras partes reciban los olores en sentido general.
BULBO OLFATORIO: El bulbo olfatorio está ubicado al final de las fosas nasales de la nariz, conectando directamente con el sistema nervioso central o cerebro, por lo que lleva los olores directamente a este órgano para que el mismo pueda procesarlo e identificarlo.  Para que el bulbo cumpla con su deber, las membranas dentro de la nariz y el olor que entra a las fosas nasales debe estimular esta parte. La misión del bulbo olfatorio es agrupar las informaciones de olores para dirigirlas lo más claro posible al cerebro, que es quien al final determinara la sensación real del olor. El bulbo tiene algunas neuronas, entre ellas están las celular mitrales; las cuales son las responsables de recibir la información enviada por las neuronas olfativas.
CÉLULAS RECEPTORAS: Estas células son las garantes  de impulsar el olor que entra a las fosas nasales al bulbo olfatorio.
LENGUA. Aunque la lengua se encuentra en otro órgano y no se encuentra en la nariz, sino en la boca, este por medio de las sensaciones gustativas puede identificar olores salados, dulces, agrios y amargos. Estas sensaciones van directamente al cerebro, sin tener que pasar por la nariz. Sin embargo, en algunas ocasiones, una persona determinada saborea algo muy agrio o salado, y la nariz puede captar dicha sensaciones de olor.
CÓMO FUNCIONA EL SENTIDO DEL OLFATO
El sentido del olfato, al igual que el sentido del gusto, es un sentido químico. Se denominan sentidos químicos porque detectan compuestos químicos en el ambiente, con la diferencia de que el sentido del olfato funciona a distancias mucho más largas que el sentido del gusto. El proceso del olfato sigue más o menos estos pasos:
Las moléculas del olor en forma de vapor (compuestos químicos) que están flotando en el aire llegan a las fosas nasales y se disuelven en las mucosidades (que se ubican en la parte superior de cada fosa nasal).
Debajo de las mucosidades, en el epitelio olfatorio, las células receptoras especializadas, también llamadas neuronas receptoras del olfato, detectan los olores. Estas neuronas son capaces de detectar miles de olores diferentes.
Las neuronas receptoras del olfato transmiten la información a los bulbos olfatorios, que se encuentran en la parte de atrás de la nariz.
Los bulbos olfatorios tienen receptores sensoriales que en realidad son parte del cerebro que envían mensajes directamente a:
Los centros más primitivos del cerebro donde se estimulan las emociones y memorias (estructuras del sistema límbico) y centros “avanzados” donde se modifican los pensamientos concientes (neocorteza).
Estos centros cerebrales perciben olores y tienen acceso a recuerdos que nos traen a la memoria personas, lugares o situaciones relacionadas con estas sensaciones olfativas

Es importante agregar que “Nuestro sentido del olfato es 10,000 veces más sensible que cualquier otro de nuestros sentidos y que el reconocimiento del olor es inmediato. Otros sentidos similares, como el tacto y el gusto deben viajar por el cuerpo a través de las neuronas y la espina dorsal antes de llegar al cerebro, mientras que la respuesta olfatoria es inmediata y se extiende directamente al cerebro. “Este es el único lugar donde nuestro sistema nervioso central está directamente expuesto al ambiente.”




miércoles, 18 de octubre de 2017

SENTIDO DEL TACTO



COLEGIO ENRIQUE OLAYA HERRERA.     BOGOTÁ. 2017.
ÁREA: CIENCIAS NATURALES Y EDUCACIÓN AMBIENTAL        FECHA_____________
ASIGNATURA: BIOLOGÍA  OCTAVO     PROFESORA: CLARA ISABEL PEÑA PINEDA
NOMBRE DEL ESTUDIANTE___________________________________________                            
GUÍA:  SENTIDO DEL TACTO
INDICADORES DE LOGRO
1    CONOCER LAS PARTES QUE CONFORMAN LA PIEL
2    IDENTIFICAR LAS  FUNCIONES DE CADA UNA DE LAS PARTES DE LA PIEL 
3    UBICAR CADA UNA DE LAS ESTRUCTURAS DE LA PIEL

SENTIDO DEL TACTO
El sentido del tacto es el encargado de la percepción de los estímulos que incluyen el contacto y la presión, los de temperatura y los de dolor. Su órgano sensorial es la piel. La mayoría de las sensaciones son percibidas por medio de los corpúsculos, que son receptores que están encerrados en cápsulas de tejido conjuntivo y distribuido entre las distintas capas de la piel.
La piel humana constituye el revestimiento del cuerpo humano y, además de determinar su aspecto exterior, cumple diversas funciones básicas primordiales:
Una función que desempeña la piel es que actúa como primera barrera protectora frente a múltiples agresiones externas.
Ayuda a mantener constante la temperatura corporal y también el medio físico-químico interno.
Constituye una reserva de energía en su tejido adiposo y como órgano sensorial, pues es la sede del sentido del tacto.
Este sentido es fundamental, ya que los demás se consideran especializaciones del tacto. Así, para percibir los sabores es necesario que el alimento se ponga en contacto con la lengua. Lo mismo pasa con los olores, que deben tocar la pituitaria. Vemos un cuerpo cuando la luz que este emite o refleja toca la retina. Los sonidos deben chocar contra el tímpano para que se inicie la vibración que nos generará la audición.
Si te preguntan cuál es el órgano más grande del cuerpo, lo más probable es que respondas que el corazón o tal vez los pulmones. Sin embargo, la respuesta correcta es: la piel, que además es el órgano de mayor sensibilidad táctil.
A través de la piel percibimos todo tipo de sensaciones, cada una de las cuales tiene receptores específicos: la sensación táctil –contacto–, la presión, el frío, el calor y el dolor. Se estima que en la piel humana existen alrededor de cuatro millones de receptores para la sensación de dolor, 500 mil para la presión, 150 mil para el frío y 16 mil para el calor.
La piel es una envoltura ligera y resistente que cubre por completo nuestro cuerpo. Mide alrededor de dos metros cuadrados, ocupa más de un tercio de la sangre que bombea el corazón y pesa entre tres y cuatro kilos, dependiendo de la altura y contextura de cada persona. Su espesor depende de la región del cuerpo en la que se encuentre. La piel más fina es la de los párpados.
El color de la piel varía debido a los pigmentos que existen en sus células. La melanina, que abunda en las personas de raza negra, tiene por función proteger la piel del sol. Es por eso que las personas de este color provienen de las zonas tropicales, donde los rayos solares llegan de manera más directa.
La carotina, que es un pigmento amarillo, está presente en la piel de los asiáticos y tiene por objeto proteger de ciertos rayos solares perjudiciales.
Las personas blancas, que viven en zonas más frías, no tienen pigmentos. Sin embargo, la melanina sigue presente en las células y se activa con el exceso de luz ultravioleta. Por eso nuestra piel se oscurece o tuesta en el verano, al exponernos al sol.
Las pecas o efélides son irregularidades en la distribución de melanina, de origen familiar y racial, pero con predominio en las áreas expuestas al sol en personas de piel sensible.

PARTES QUE FORMAN A LA PIEL.
FOLÍCULOS PILOSOS: formaciones donde se generan los pelos, filamentos de mayor o menor grosor y de diversa coloración que están presentes en la mayor parte de la superficie corporal.
RECEPTORES SENSITIVOS: terminaciones nerviosas o estructuras más complejas cuya misión es detectar presiones, sensaciones táctiles y térmicas. Los corpúsculos de la piel
La mayoría de las sensaciones son percibidas por medio de los corpúsculos, que son receptores que están encerrados en cápsulas de tejido conjuntivo y distribuidos entre las distintas capas de la piel –epidermis, dermis e hipodermis, desde la superficie hacia abajo–.
Los receptores encargados del tacto o de la sensación de contacto son los corpúsculos de MEISSNER, que nos permiten darnos cuenta de la forma y tamaño de los objetos y discriminar entre lo suave y lo áspero.
Los corpúsculos de PACINI son los que determinan el grado de presión que sentimos; nos permiten darnos cuenta de la consistencia y peso de los objetos y saber si son duros o blandos. En algunos casos, el peso se mide de acuerdo al esfuerzo que nos causa levantar un objeto. Por eso se dice que el peso se siente por el “sentido muscular”.
Los corpúsculos de RUFFINI perciben los cambios de temperatura relacionados con el calor –nuestra temperatura normal oscila entre los 36 y los 37 grados– . Especialmente sensible a estas variaciones es la superficie o cara dorsal de las manos.
En tanto, los corpúsculos de KRAUSE son los encargados de registrar la sensación de frío, que se produce cuando entramos en contacto con un cuerpo o un espacio que está a menor temperatura que nuestro cuerpo.
Las distintas impresiones del tacto son transmitidas por los diferentes receptores a la corteza cerebral, específicamente a la zona ubicada detrás de la cisura de Rolando.
GLÁNDULAS SUDORÍPARAS: producen el sudor, secreción compuesta de agua y pequeñas cantidades de sales minerales y sustancias de desecho que sirve para regular la temperatura corporal, pues su evaporación tiene un efecto refrescante.
EPIDERMIS: capa superficial de la piel formada por diversos estratos de células que están en contacto directo con el exterior.
DERMIS: capa intermedia de la piel compuesta por células y por fibras de tejido conjuntivo, que alberga diversos anexos cutáneos y esta provista de abundante vascularización y de una rica inervación sensitiva.
HIPODERMIS: capa más profunda de la piel, tiene diferente grosor en las distintas partes del cuerpo y contiene abundante tejido adiposo que actúa como reserva energética y como aislante térmico.
El dolor: El dolor tiene sus propios receptores, llamados álgidos, que son terminaciones libres –nervios– presentes en casi todos los tejidos del cuerpo, en la parte más profunda de la epidermis y distribuidas entre las cápsulas de los diferentes corpúsculos.

Cuando el estímulo supera los límites normales –frío por debajo de los 0° Celsius, calor por encima de los 70° C, presión excesiva, punción o desgarradura de la piel– es captado por estas terminaciones, produciéndose el dolor. Por ejemplo, si la piel entra en contacto con un papel en llamas, la sensación ya no es de calor, sino de mucho dolor.
Cuando las células son dañadas, liberan sustancias que provocan un impulso que surge de las terminaciones nerviosas.
Una vez transmitida la información al cerebro, se liberan endorfinas, que bloquean el dolor. Lo mismo hacen los analgésicos, por mecanismos diferentes.

Los impulsos dolorosos llegan al cerebro a través de dos tipos de fibras nerviosas, con distinta velocidad de transmisión: las rápidas, de 12 a 30 metros por segundo (m/s), y las lentas, de 0,5 a 2 m/s. Es por esto, que existen dos tipos de dolor: el rápido, que es agudo, breve y muy bien localizado, que hace que reaccionemos retirando la parte del cuerpo afectada; y el lento, que es un dolor intenso pero difuso, que se mantiene hasta que se alivia la zona dañada.







lunes, 16 de octubre de 2017

SENTIDO DEL GUSTO



COLEGIO ENRIQUE OLAYA HERRERA.     BOGOTÁ. 2017.
ÁREA: CIENCIAS NATURALES Y EDUCACIÓN AMBIENTAL        FECHA_____________
ASIGNATURA: BIOLOGÍA  OCTAVO     PROFESORA: CLARA ISABEL PEÑA PINEDA
NOMBRE DEL ESTUDIANTE___________________________________________                            
GUÍA:  SENTIDO DEL GUSTO
INDICADORES DE LOGRO
1    CONOCER LAS ESTRUCTURAS QUE FORMAN EL SENTIDO DEL GUSTO
2    IDENTIFICAR  LAS PARTES Y FUNCIONES DEL SENTIDO DEL GUSTO
3    UBICAR CADA UNA DE LAS PARTES DEL SENTIDO DEL GUSTO

SENTIDO DEL GUSTO
El gusto consiste en registrar el sabor e identificar determinadas sustancias solubles en la saliva por medio de algunas de sus cualidades químicas. Aunque constituye el más débil de los sentidos, está unido al olfato, que completa su función. Esto, porque el olor de los alimentos que ingerimos asciende por la bifurcación Aero-digestiva hacia la mucosa olfativa, y así se da el extraño fenómeno, que consiste en que probamos los alimentos primero por la nariz. Una demostración de esto, es lo que nos pasa cuando tenemos la nariz tapada a causa de un catarro: al comer encontramos todo insípido, sin sabor.
Este sentido, además, es un poderoso auxiliar de la digestión, ya que sabemos que las sensaciones agradables del gusto estimulan la secreción de la saliva y los jugos gástricos.
Los órganos del Gusto, que tienen por misión el percibir y enviar al cerebro el sabor de las cosas que introducimos en la boca, se encuentran en los Bulbos o botones gustativos, localizados en la Lengua. Es ésta un órgano musculoso fijo por la base al suelo de la boca y con la punta libre, de forma que puede realizar toda clase de movimientos. La superficie de la lengua está cubierta por una mucosa que tiene una serie de salientes denominados Papilas Linguales que son de diferentes formas, las bases de estás papilas tienen numerosas terminaciones nerviosas. Cuando una sustancia penetra en la boca es disuelta por la saliva produciendo una corriente nerviosa que nos produce la sensación del gusto, la cual es transmitida al cerebro a través de los nervios correspondientes. La lengua tiene otras utilidades como es ayudar en la masticación e ingestión de los alimentos, y sobre todo en la articulación de las palabras cuando hablamos (las consonantes principalmente).
ÓRGANOS COMPONEN EL SENTIDO DEL GUSTO
BOCA: orificio presente en la mayoría de los animales, a través del cual se ingiere el alimento y se emiten sonidos para comunicarse. La boca está formada por dos cavidades: la cavidad bucal, entre los labios y mejillas y el frontal de los dientes, y la cavidad oral, entre la parte interior de los dientes y la faringe. Las glándulas salivares parótidas vierten en la cavidad bucal y las demás glándulas salivares en la cavidad oral. El paladar de la cavidad oral es de hueso, es duro en la parte frontal y fibroso y más blando en la parte posterior. El cielo de la boca termina por detrás, a la altura de la faringe, en varios pliegues sueltos y membranosos
GLÁNDULAS SALIVARES: glándulas que segregan saliva. La saliva es un líquido ligeramente alcalino que humedece la boca, ablanda la comida y contribuye a realizar la digestión. Las glándulas submaxilares son las más grandes, están localizadas debajo de la mandíbula inferior y desembocan en el interior de la cavidad bucal; las glándulas sublinguales se encuentran debajo de la lengua, y las parótidas están colocadas frente a cada oído. Las glándulas bucales también segregan saliva y están en las mejillas, cerca de la parte frontal de la boca.
 La saliva de la glándula parótida contiene enzimas llamadas amilasas, una de las cuales, conocida como ptialina, participa en la digestión de los hidratos de carbono.
Las glándulas salivares de los seres humanos, en especial la parótida, se ven afectadas por una enfermedad infecciosa específica, las llamadas paperas.
LENGUA: órgano musculoso de la boca, asiento principal del gusto y parte importante en la fonación y en la masticación y deglución de los alimentos. La lengua está cubierta por una membrana mucosa, y se extiende desde el hueso hioides en la parte posterior de la boca hacia los labios. La cara superior, los lados y la parte anterior de la cara inferior son libres. El resto está unido a la cavidad bucal. Los músculos extrínsecos fijan la lengua a distintos puntos externos y los músculos intrínsecos, que discurren de forma vertical, transversal y longitudinal, permiten muchos y diversos movimientos.
La cara superior presenta pequeñas excrecencias que proporcionan a la lengua una textura rugosa, son las papilas gustativas y en ellas reside el sentido del gusto. El color de la lengua suele ser rosado, lo que indica un buen estado de salud; cuando pierde color es síntoma de algún trastorno.
PAPILAS GUSTATIVAS Como principal órgano del gusto, la lengua tiene papilas que contienen los receptores gustativos y se encuentran dispersas por toda su superficie. Los distintos receptores aparecen concentrados en determinadas zonas de la lengua; de esta manera, los sabores dulce y salado son detectados en la parte anterior de la lengua; el ácido o agrio en los lados, y el amargo en la parte posterior dorsal.
 En la masticación, la lengua empuja los alimentos contra los dientes; en la deglución, lleva los alimentos hacia la faringe y más tarde hacia el esófago, cuando la presión que ejerce la lengua provoca el cierre de la tráquea. También contribuye, junto con los labios, los dientes y el paladar duro, a la articulación de palabras y sonidos.
Existen cuatro tipos de papilas gustativas Y los seres humanos tienen alrededor de 3,000 papilas gustativas en la superficie de la lengua. Dependiendo de su localización en la lengua tienen la habilidad de detectar mejor cierto tipo de estímulos o sabores. Todas las papilas gustativas parecen ser iguales, pero los médicos piensan que hay cuatro tipos diferentes, uno para cada uno de los sabores primarios: dulce, amargo y salado
El gusto se percibe a través de las papilas gustativas, que se concentran en la mucosa de la lengua y, en menor medida, en el paladar y la faringe. Las papilas gustativas son pequeños grupos de células conectadas a fibras nerviosas. En su edad adulta el ser humano tienen unas 10.000 papilas gustativas, muchas menos que al nacer; pero, a medida que envejecemos, muchas de estas papilas mueren. Existen tres tipos de papilas gustativas: las caliciformes, las foliadas o fungiformes, ambas con función gustativa y las filiformes que tienen función táctil. Las Caliciformes, las foliadas o fungiformes, ambas con función gustativa y las filiformes que tienen función táctil.
PAPILAS CALICIFORMES Son las papilas menos numerosas, pero son las más voluminosas, y las importantes; son las receptoras del sabor amargo. Están dispuestas cerca de la base de la lengua, en dos líneas que se reúnen en la parte media y posterior, formando un ángulo agudo, llamado V lingual. El número de estas papilas es de once, y la mayor está situada en el vértice. Cada una tiene la forma de un tronco de cono invertido, y está colocada en una depresión semejante a un cáliz, de donde viene el nombre caliciformes. Entre la papila y el borde del cáliz se observa un surco anular, en cuyos bordes sobresalen las extremidades de los corpúsculos gustativos en forma de filamentos. Cada corpúsculo gustativo tiene la forma de una oliva y comprende dos clases de células:

Células de sostén: Se encuentran en la periferia y están algo encorvados para envolver a las células gustativas del centro.
Células gustativas: Son ovoides; su extremidad libre termina por un bastoncito que sobresale al exterior del corpúsculo, y su base está envuelta por las ramificaciones de un filete del glosofaríngeos sobre el trayecto del glosofaríngeo, se encuentra el ganglio petroso que contiene neuronas gustativas; cada una de estas neuronas manda una dendrita a una célula gustativa, mientras el cilindro-eje se dirige hacia las capas ópticas y el cerebro.
PAPILAS FUNGIFORMES: Tienen la forma de un hongo, como su nombre indica, y se componen de una cabeza abultada, y de un pedicelo. Están diseminadas en toda la superficie de la lengua, especialmente delante de la V lingual, estas son muy visibles y tiene un color rojizo debido a los vasos sanguíneos que las riegan. Este tipo de papilas se estimulan más en la niñez y la ancianidad debido a que son receptoras del sabor dulce. Contienen corpúsculos gustativos, como las caliciformes y sirven para el gusto. Están inervadas por una rama del nervio facial, llamada cuerda del tímpano, que se pega al nervio lingual en la mayor parte de su trayecto.
PAPILAS FILIFORMES: y foliadas Tiene forma cónica, cilíndrica y terminan por una corona de filamentos puntiagudos, estas variadas formas hace que se preste confusión a la hora de clasificar las papilas. Son receptoras del sabor ácido y salado; además tienen función térmica y táctil. Este tipo de papila se estimula más comúnmente en el periodo adulto. Están repartidas en toda la superficie de la lengua dispuestas en series paralelas que van oblicuamente del surco del medio de la lengua hasta los bordes. Están inervadas por el nervio lingual que se desprende de la rama inferior del trigémino y cuyas ramificaciones penetran en los corpúsculos de Krause visibles en los filamentos de las papilas.
PAPILAS COROLIFORMES
Ocupan la mayor parte de la superficie lingual. Se ven a simple vista en forma de pequeñas elevaciones cilíndricas o cónicas, de cuyo vértice salen una serie de prolongaciones filamentosas parecidas a un pincel. Tienen una función táctil y térmica al igual que las Filiformes. No son gustativas
Cómo sentimos los sabores: Los elementos introducidos en la boca son disueltos en la saliva, penetrando las papilas gustativas a través de los poros que hay en la lengua. Estas células nerviosas poseen en su parte superior unos pelillos que dan respuesta a estas sustancias, generando un impulso nervioso que llega al cerebro a través de uno de los cuatro nervios craneales, glosofaríngeo, vago, mandibular y facial. Una vez en el cerebro, el impulso se transforma en una sensación: el sabor.

Cabe destacar que, además del efecto químico que se produce en las papilas y que induce la sensación del gusto, existen otras propiedades del alimento que son de carácter táctil. Estas propiedades tienen que ver con la parte física del objeto; es decir, su tamaño, textura, consistencia y temperatura. Como respuesta a la combinación de varios estímulos, el ser humano es capaz de percibir un amplio abanico de sabores. La intensidad de un sabor está relacionada con la frecuencia con que se repiten los impulsos nerviosos que se envían a la corteza cerebral.





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COLEGIO ENRIQUE OLAYA HERRERA.     BOGOTÁ. 2017. ÁREA: CIENCIAS NATURALES Y EDUCACIÓN AMBIENTAL        FECHA_____________ ...